Se reporta un brote de malaria en la comunidad indígena de Marewa, ubicada en la sierra de Perijá, estado Zulia, Venezuela.
Entre agosto y septiembre de 2026, se contabilizaron entre 80 y 100 casos. La situación se agrava por la falta crítica de medicamentos antipalúdicos en los puestos de salud locales, lo que impide el tratamiento adecuado de los pacientes. La normativa exige supervisión diaria para la toma de medicamentos, un requisito difícil de cumplir para las comunidades indígenas en zonas remotas.


