Un estudio genético en Etiopía revela una compleja red de resistencias del parásito de la malaria, con resistencias antiguas y recientes coexistiendo y variando geográficamente.
Se analizaron 605 muestras de Plasmodium falciparum entre 2019 y 2023 en 15 distritos. Se observó una alta prevalencia de marcadores de resistencia a cloroquina (61.2%) y sulfadoxina-pirimetamina (42.8%), a pesar de que estos medicamentos ya no se usan.
El principal marcador de resistencia parcial a la artemisinina apareció en el 10% de las muestras, alcanzando el 48.6% en un distrito.
Además, un perfil genético asociado a sensibilidad reducida a lumefantrina se observó en el 93% de las muestras. Los parásitos con resistencia a cloroquina mostraron mayor probabilidad de portar resistencia parcial a artemisinina. El estudio sugiere la necesidad de vigilancia y estrategias adaptadas a nivel local.


